martes, 13 de julio de 2010

Abro mi Fundación de la Crítica Urgente

"La Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), en una nota difundida hoy, recomienda evitar la expresión 'dar credibilidad' y sustituirla por 'creer' o 'dar crédito", así inicia una noticia de largo alcance difundida por la red.
Y yo no he parado de reírme por lo absurdo del español urgente. No mentira, lo de la Fundéu ya lo conocía y siempre me ha dado gracia por la urgencia del idioma y por que nunca he sabido de donde putas se sacaron la tilde (no soy filólogo pero nunca he tildado la é en español), pero bueno ellos que están tan urgidos habrán de saber lo que hacen.
Ahora lo más curioso es que se llamé Fundéu BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria). Resulta que en estos tiempos hasta las fundaciones del idioma tienen el nombre viciado por el patrocinio, al mejor estilo de los equipos de automovilismo o de ciclismo. Como si lo de Urgente no los dejara suficientemente mal parados y chavacanos, le ponen la marca al nombre para restarles aún más caché y respeto. Por mi parte, yo si que no les doy nada de credibilidad a esa gente. Además, la comparación con el patrocinio en los deportes me hace cuestionar la posibilidad de que existan otras fundaciones de español urgente patrocinadas por otras marcas que compitan por ser el mejor corrector urgido del idioma (algo como Fundeú Pizza Hut -que la tilde de por si es caprichosa y la pueden colocar donde les de la gana-).

De mi lado he decido lanzar la Fundación de la Crítica Urgente, para criticar las tonteras urgentes que me encuentro diariamente, todo con mucha urgencia. Aún no decido si su labor se difundirá en un blog, un sitio web, una revista o un diario popular de esos que tienen fotos de culos en la portada (esta es la opción más viable), pero de lo que si estoy seguro es del nombre: FUNDECRITÍCAURGE (yo también me arrogué el derecho de ponerle la tilde donde se me diera la gana).
Ahh, lo otro que me falta es una marca patrocinadora para empezar a andar y ponerle un nombre chiva y llamativo como Fundecritícaurge Durex o Fundecritícaurge Laxantes Sal de Picot, por si conocen de un alto ejecutivo que se pueda interesar en la propuesta.

Que bueno que fundo mi nueva empresa un martes 13...

El volcán

Que si hubieramos ido al volcán aquella vez y de corregir el error inicial de considerarte una niña, todo fuera como siempre. Saltar de una rama a la otra sin dar un respiro ni tiempo a sentir/disfrutar la soledad.
No le habría pegado a un taxista o escupido en la camisa de hugo. Nada de Guanacaste o la fiebre al anime. Puede que tampoco quique ni el soldadito de plomo o sabores del estilo. Je, hay un rechazo que si sería bueno haber evitado.

Es decir, sería todo como lo mismo. Muchas cosas conocí, pocas aprendí.

domingo, 17 de enero de 2010

Mmemorias taciturnas

Hizo un hueco en la pared para introducir un gancho del cual colgó un trozo largo de cuerda. Cada noche, cuando no llovía y no tenía nada ni nadie mejor para hacer, se iba a pasear por los barrios de la periferia a robarse todo tipo de objetos, en su mayoría adornos absurdos de jardín. Meticulosamente les perforaba un costado y armaba un collar gigante. A los dos años ya atesoraba una colección respetable de memorias colgantes y la soga tuvo que ser varias veces ampliada a fin de soportar más y más viajes furtivos.

Las noches se convirtieron en madrugadas y las ocasiones pasaron de pocas a muchas. El mal clima se comprobó impotente para detenerle. Ya dejaba amigos y amigas atrás con tal de no desperdiciar una oportunidad de escaparse. Los días los pasa aburrido, taciturno, esperando una la luna que le infunda más ganas de irse a las andadas. El collar da tres vueltas ya a la habitación.

Una vez tres fueron las chuncherías que se robó y no pudo decidir cuál colgar. Botó las tres y se prometió mantener la línea de adjuntar un recuerdo a la vez.

Las explicaciones siempre variaban pero nunca cuenta a nadie porque esas porquerías cuelgan de sus paredes. Solo excusas da al mundo ordinario al tiempo que se va sintiendo más ajeno a las efimerías del diario vivir.

domingo, 10 de enero de 2010

Infinitos/adversos


Miedo a la cobardía en el chocolatesco país de donde nací. Terror al calor efímero y la lluvia quien, al estilo Calufa, cae como agujas que congelan los huesos más armados. Crisis en el ordenador y el televisor que no para de cantar. Oscuridad en la casa y luminarias de fuegos artificiales en las retinas. Esperanzas postergadas a punta de sueños ensalzados y resuena resuena la tendida. Mentiras de la derecha por discursos sordos en la acera del frente. Revoltejos en los consquimiellos. Todos ya no somos porque las verdades se las devoró el azuzador. Bebedores que no andan confesados y calamitosos que no corren por no tener nada que cargar. Infinitivos todos, somos todos infinitivos, nada más que infinitivos se acomodan en el horizonte para verse desplomar.

miércoles, 6 de enero de 2010

plode

no es que nadie escuche, es que nadie pregunta, y lo peor es que ni yo pregunto ya.
mi cabeza no se volvió muda es que yo deje de escucharla, por temor quiza y es que quiza lo único que grita son miedos. se volvió una cobarde mi cabeza o me volví un cobarde yo. me he dejado robar y ahogar y mis latidos brincan y se revientan por cada nada de nada a nada. el silencio se ha vuelto tan insoportable y los celos se arrebatan además de las ganas de vengarme o gritarles, pero soy un cobarde ya y solo me cayo y recito. espero y no digo más, vivo mi vida e intento olvidar, misión nada difícil. serán los años y los lustros, las décadas las que den su veredicto.