Un paquete en media mañana es mucho, para quien lo vea o lo fume. No paro de fumar y la ansiedad no para de querer explotar por cada poro. me he fumado la puta amargura y he tomado café como para orinar por siete siglos.
Algo bueno, quizá lo único, es que acomodé y limpié mi cuarto. Bueno fue una limpiadilla, no mucho. No más levantar el polvo y cambiar de lugar las cosas. Pero eso limpió un poco mi mente y me permitió dormir sin tos en un ambiente más libre de polvo.
En un bolsito eché todas las cosas que encontré de ella. Fueron tan poquitas las cosas que encontré, tan poquitas, que me di cuenta que ya te habías ido. Emprendiste la retirada hace mucho, puede que empezaras desde que empezaste con él. No sé.
Estoy enredado y comprendo muy pocas cosas. La verdad, solo sé que acomodé un poco mi cuarto y eso me hizo sentirme más cómodo. O acomodado, no sé como describirlo.
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