Aquel hombre
impertérrito aprendió a temer a
través de los sentimientos. Miedo de perder, de perderte, de perderse, de estar perdido. Todos los caminos te llevan a la derrota. La única certeza que alguna vez conoció se encontraba en la vía de la soledad donde tantos momentos cálidos pasó consigo mismo.
1 comentario:
Tal vez en la soledad se tenga la protección del daño que nos pueda ocasionar otra persona...
Nunca más pasé por acá..
Un saludo! Te espero cuando quieras
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