Vivir en una casa de dos plantas es bueno para el corazón, en serio.
Y no intento ser romántico o profundo. Simplemente que después de subir y bajar las gradas como 20 veces para recojer las cosas que olvido en mi cuarto, siento como me bombea el corazón.
Bueno quizá si quise ser algo romántico, y es que ser olvidadizo no deja de ser bueno para el corazón...
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